Los que fracasan al triunfar

En notas anteriores me detuve sobre qué pasa cuando los deportistas se dejan llevar más por evitar el fracaso que por conseguir el éxito. Es decir, sobre el miedo a perder. Pero, ¿podríamos decir que también existe el miedo a ganar? ¿Cómo puede ser, si los deportistas entrenan y se preparan todo el tiempo para ganar? ¿Quién no querría ganar?
El título que elegí para la nota es en referencia a un texto que escribió Sigmund Freud, conocido como el “padre” del psicoanálisis. Y precisamente el psicoanálisis tiene como pilar de su teoría al inconsciente. Esto apunta a que hay partes de nosotros que nos afectan pero que no conocemos del todo ni somos justamente conscientes de ellas.

Claro que Freud no se dedicaba al deporte, pero ha llamado la atención de muchos psicólogos deportivos o investigadores de esta disciplina –incluso no siendo adscriptos al psicoanálisis como teoría de base- que existen deportistas o jugadores que, encontrándose en el mejor momento de su carrera futbolística, algo les pasa. Comportamientos extraños, como por ejemplo cometer una infracción o una distracción de manera un tanto inexplicable que termine por perjudicar su desempeño o al resultado en algún partido o competencia importante. Una lesión en un momento decisivo. O también pueden ser incluso después de haber “triunfado”: que el jugador tenga una abrupta baja de rendimiento, o hasta problemas de salud mental como ansiedad o depresión.

Estas historias paradójicas u irónicas, donde la persona ha conseguido un triunfo o está viviendo un momento exitoso y algo le sucede, ya llamaban la curiosidad de Freud en 1918: “Tanto más sorprendidos y aun confundidos quedamos, entonces, cuando, como médicos, hacemos la experiencia de que en ocasiones ciertos hombres enferman precisamente cuando se les cumple un deseo hondamente arraigado y por mucho tiempo perseguido. Parece como si no pudieran soportar su dicha, pues el vínculo causal entre la contracción de la enfermedad y el éxito no puede ponerse en duda.”

El ganar, el triunfar, el éxito, conllevan mucha satisfacción pero muchas responsabilidades y muchos cambios, y a veces el deportista puede no estar preparado para eso y puede manifestarlo de manera inconsciente, aunque se le enseñe todo el tiempo que es lo más importante e incluso él mismo conscientemente crea que todos sus esfuerzos son para lograr esa meta. Por eso es importante nombrar que también existe el miedo a ganar, y que puede manifestarse de diferentes formas.

Lejos de pretender hacer de esta afirmación una regla general, se busca llamar la atención y abrir ciertos interrogantes acerca de estas situaciones que ocurren con mucha frecuencia en el ámbito deportivo del alto rendimiento. Lo que no puede negarse es que cuando un jugador o atleta atraviesa un gran momento profesional, está tan expuesto como cuando atraviesa uno negativo; así como los niveles de exigencia suelen incrementarse cuando se convoca al jugador a instancias cada vez más decisivas. Entonces, ¿podría pensarse que se requiere un acompañamiento especial para estas situaciones donde se juega mucho de la expectativa ajena como de la propia? ¿o simplemente hablamos de bajas de rendimiento o lesiones en momentos desafortunados?

Imagen: Google

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.